
De la Maratón de Barcelona a un MVP
Uno de nosotros va a correr la Zurich Marató Barcelona. La familia y los amigos quieren animarte, pero tienen un problema bastante simple que nadie ha resuelto bien: ¿a qué hora pasas por un punto concreto?
Garmin y Strava te localizan en directo, sí, pero necesitas que te configuren como contacto para recibir un correo o un SMS y aun así no le dicen a qué hora llegarás a la curva donde quiere animarte.
De ese hueco nace RaceRoar. Una app que comparte tu posición en tiempo real con quien tú quieras, estima cuándo llegarás a cada punto del recorrido, y no pide registro, ni cuenta, ni datos personales. Compartes un enlace, corres, y cuando cruzas la meta abandonas la carrera y ese enlace deja de funcionar. Usar y tirar.

La idea era clara. Dos semanas para tenerla en las stores. Un equipo reducido no puede hacer eso solo, por muy bueno que sea. Pero en Lostium llevamos meses trabajando como empresa AI First: un agente de inteligencia artificial entra en cada proyecto desde el minuto cero, no como herramienta de apoyo, sino como un compañero más del equipo. Participa en la ideación, propone soluciones, ejecuta y corrige.
En este caso el agente elegido fue Claude Code. A fecha de hoy, marzo de 2026, es la herramienta que mejores resultados nos da en nuestro flujo de trabajo. No es la única que hemos probado, ni descartamos que mañana haya algo mejor. Pero ahora mismo es la que más encaja con cómo pensamos y construimos.
Un compañero nuevo en el brainstorming
Antes de escribir una sola línea de código, involucramos al agente para hablar sobre qué producto queríamos. No sobre tecnología. Sobre necesidades.
La sesión empezó con las preguntas de siempre: ¿quién es el usuario?, ¿qué le frustra de lo que ya existe?, ¿qué es lo mínimo que tiene que funcionar el día de la carrera? Pero el agente devolvió preguntas que no nos habíamos hecho. Privacidad como ventaja competitiva: si tu app no pide registro, no almacena historial y el enlace caduca, no compites con Strava en features, compites en confianza. Cualquiera puede ver dónde estás sin que tú tengas que abrirle la puerta de tu perfil deportivo.
¿Hubiéramos llegado a la misma propuesta de valor solos? Probablemente sí, pero no en una tarde. El agente acorta el camino entre la idea inicial y la idea buena porque no arrastra las suposiciones que llevas dando vueltas desde que se te ocurrió el proyecto.
Del concepto al primer prototipo visual también pasó rápido. Con Stitch, la herramienta de diseño de Google conectada al agente vía MCP, teníamos pantallas reales sobre las que discutir antes de tocar código.
Confiar en quien sabe lo que tú no sabes
Después de acotar el producto, el agente propuso el stack tecnológico. El backend y el front web encajan dentro de lo que ya manejamos en Lostium, aunque con aproximaciones más innovadoras: mapas gratuitos sin depender de Google, una base de datos geográfica para calcular distancias y tiempos de llegada, comunicación en tiempo real para que el espectador no tenga que refrescar nada, y todo el servidor montado automáticamente con un solo comando.
La app nativa es otra historia. Una sola base de código para iOS y Android con tecnologías que no dominábamos.
Aquí viene la decisión empresarial real: ¿asumimos el riesgo de construir con herramientas que no controlamos?
La app es muy sencilla: dos pantallas. El alcance está acotado. Si algo sale mal, el coste de pivotar es bajo. Así que dijimos que sí.
No es fe ciega. Es valorar el alcance del proyecto contra el riesgo de lo desconocido. En un ERP de 200 pantallas habríamos dicho que no. En una app de dos pantallas con fecha de caducidad, el cálculo es otro. Y esa capacidad de evaluación es justamente lo que diferencia usar IA con criterio de usarla a lo loco.
10 idiomas y dos stores sin perder la cabeza
Las carreras atraen público internacional y diverso. Así que internacionalizamos desde el día uno, no como una fase posterior. RaceRoar está disponible en las cuatro lenguas principales en España: castellano, catalán, euskera y gallego, además de inglés, alemán, francés, italiano, portugués y neerlandés. 10 idiomas desde el primer lanzamiento.
El agente generó descripciones, metadatos y textos de capturas en todos ellos. Y no hablamos de traducciones literales: cada idioma tiene su tono, sus convenciones de store, su longitud máxima de título. Trabajo que sin IA hubiese llevado días, resuelto en horas.
¿Fue coser y cantar? No. Las stores tienen sus propias reglas y las aplican con criterio cambiante. Varios envíos rechazados, metadatos que no cumplían, capturas que no encajaban en las guías de ese día. Tira y afloja hasta que todo encajó. Pero incluso con los rechazos, el ciclo de corrección con el agente era rápido: leer el motivo, ajustar, reenviar.
Tu compañero no es infalible
Que el agente sea bueno no significa que lo prevea todo. La app dejaba de emitir GPS en cuanto cerrabas la pantalla, un clásico de las nativas que descubrimos corriendo, literalmente, por la calle. Compilar apps nativas sigue siendo un infierno de certificados y versiones de SDK, aunque Expo EAS lo alivió bastante con compilación en la nube. Hay cosas que solo salen a la luz cuando te manchas las manos.
Lo que viene
Mientras escribimos esto, la revisión de las stores nos tiene en vilo. La Maratón de Barcelona se acerca y no depende de nosotros que la app llegue a tiempo. Si no lo hace, no pasa nada: esperaremos a la siguiente carrera. El producto ya está listo y desarrollarlo de esta manera ha sido todo un éxito.
Y precisamente porque está listo, ya estamos pensando en lo que sigue. Animadores online que puedan enviar mensajes en directo al corredor. Un wrapped al estilo Spotify con los mensajes, fotos y vídeos que tu gente te dejó durante la carrera. Y por qué no, abrir la puerta a organizadores y patrocinadores que quieran ofrecer tracking oficial en sus eventos y explorar las posibles vías de monetización.
Son solo ideas, pero eso es lo que tiene construir un producto funcional en dos semanas: llegas al roadmap antes de que se te enfríe la inercia.
El método, no la magia
Sin trabajar con una aproximación AI-First, este proyecto no sale en dos semanas. No es que el agente haga magia, es que cambia radicalmente qué es posible para un equipo pequeño en poco tiempo. La ideación fue más profunda, las decisiones técnicas más argumentadas, la ejecución más rápida. Y cuando algo falla, el ciclo de corrección se mide en minutos, no en días.
Pero nada de esto funciona sin criterio humano. El agente no sabe que tu app tiene que emitir GPS en segundo plano hasta que alguien sale a correr y lo comprueba. La IA multiplica, pero no lo resuelve todo.
RaceRoar es un caso concreto de cómo trabajamos en Lostium. Si quieres que te ayudemos a integrar esta forma de trabajar en tu equipo, solicita el AI First Kit: nuestra guía preliminar y gratuita con diagnóstico de madurez y primeros pasos para tu organización.