
Ocultia: anonimizador para usar la IA sin filtrar datos privados
Regla número uno en el uso de la IA: nunca pegues información personal o sensible en ChatGPT, Gemini, Claude o cualquier otro chat de Inteligencia Artificial. No hay garantías de que esos datos no acaben siendo utilizados para entrenar modelos, o que terminen filtrándose por alguna vulnerabilidad o brecha de seguridad del proveedor de IA.
Mientras preparamos el temario de nuestro próximo curso de inteligencia artificial enfocado en un sector en el que la privacidad de los datos es esencial, nuestros alumnos nos han trasladado una preocupación constante: el miedo a pegar información sensible en ChatGPT y que esos datos acaben donde no deben.
Bajo esta premisa, se nos ocurrió hacer Ocultia. Una aplicación web gratuita (con posibilidad de modelo enterprise dentro de tu propia intranet) que anonimiza tu texto o tus documentos directamente en el navegador, sin que ningún dato salga de tu equipo.
La idea es sencilla: antes de pegar algo en ChatGPT, pasas el contenido por Ocultia, que detecta y enmascara la información sensible. Luego trabajas con la IA con tranquilidad y, cuando terminas, recuperas el texto original con un solo clic.
El problema con las herramientas que ya existían
Hay soluciones de anonimización potentes en el mercado. El problema es que casi todas exigen instalación local, dependencias de Python, configuración del sistema operativo… Un proceso que varía según la máquina y que, en la práctica, es una barrera infranqueable para alguien que no es técnico y que solo quiere usar la IA de forma segura en su día a día.
Necesitábamos algo que funcionara desde el navegador, sin instalar nada, sin crear cuenta, sin que ningún dato abandonara el equipo del usuario. Y resulta que la tecnología para hacerlo ya existe; solo hay que saber juntar todas las piezas. Y en eso, somos auténticos expertos.
IA que corre en el navegador, sin servidores de por medio
La pieza clave es Transformers.js, una librería que permite ejecutar modelos de inteligencia artificial directamente en el navegador, tanto en un ordenador de sobremesa como en un móvil. El modelo se descarga una vez. Y a partir de ahí, todo funciona completamente sin conexión. Cualquier documento o texto que pegue el usuario no sale del navegador: no se envía a ningún servidor y no se almacena en ningún sitio.
El flujo de trabajo: anonimizar, usar la IA y recuperar el original
Ocultia tiene dos modos que se complementan:
Modo anonimización: pegas el texto o subes un documento (Word, PDF o texto plano). La herramienta identifica las entidades sensibles, y te muestra automáticamente el resultado anonimizado, permitiendo editar o ajustar lo que necesites. Una vez satisfecho, copias el texto limpio y lo llevas al chat de IA que uses: ChatGPT, Gemini, Claude, el que sea.
Modo reintegración: cuando termines en el chat y tengas el texto trabajado por la IA, lo pegas de vuelta en Ocultia. Si la sesión sigue abierta, la herramienta sustituye automáticamente cada etiqueta o marcador anónimo generado en el paso anterior por el dato real. Si ha pasado tiempo, cargas el fichero de claves anonimizadas que se generó al principio y obtienes el texto original rehidratado con los datos reales.
El resultado es un flujo completo que no obliga a elegir entre productividad y seguridad.
Un proyecto que nace de una necesidad
Ocultia empezó como una respuesta al problema de nuestros alumnos. Pero mientras lo desarrollábamos (usando Claude Code como asistente de desarrollo), nos dimos cuenta de que el problema es mucho más amplio.
Cualquier profesional que maneje datos de terceros y quiera sacarle partido a la IA tiene esta misma fricción. Médicos, abogados, asesores, administrativos. Gente que trabaja con información real de personas reales y que no puede permitirse un descuido.
Ahora tienen una herramienta gratuita, sin registro, que funciona en el navegador y no envía ningún dato a ningún servidor. El coste de computación corre a cargo del equipo del usuario. El nuestro fue el tiempo de desarrollo. Nos parece un trato justo.
Para los más técnicos: LLMs corriendo en el navegador
Mientras desarrollábamos Ocultia, estuvimos explorando distintas aproximaciones técnicas. Además de Transformers.js, probamos dos caminos más: ejecutar versiones pequeñas de Gemma a través de la misma librería, y usar directamente la API nativa de Chrome para ejecutar Gemini Nano, el modelo que Google tiene integrado en el propio navegador.
Los tres funcionan. Cada uno con sus particularidades, pero un navegador moderno ya es capaz de ejecutar LLMs. La frontera entre “aplicación web” y “aplicación con IA local” está desapareciendo más rápido de lo que parece.
Para la tarea concreta de Ocultia, el modelo pequeño de reconocimiento de entidades sigue siendo la opción más rápida y eficiente. Pero haber comprobado que integrar un LLM en el navegador es factible y relativamente asequible nos abre la puerta a aplicarlo en otros proyectos. Posiblemente lo veréis pronto.
Puedes probarlo en ocultia.com. Y si tu caso de uso tiene más capas o necesitas versión enterprise para tener una instancia de Ocultia en tu propia intranet, cuéntanoslo y exploramos juntos la forma de hacerlo.